¿No es horrible perder cosas?
Claro que lo es, todos odiamos perder cosas, las llaves, dinero, la cartera, cualquier cosa.
Ahora imagínate perder 2 cosas en dos días seguidos ¿acaso no es peor que una patada en la espinilla? O por lo menos es motivo suficiente para ponerse de un humor de los mil diablos.
La mañana del jueves salí de casa apresurando el paso, en el camino me iba poniendo la sudadera y tratando de no pisar las agujetas de mis tenis que por las prisas había olvidado sujetar.
Tenía que comprar unas cosas y ya que vivo cerca de un centro comercial me fui caminando. Justo iba llegando a mi destino cuando se me ocurrió meter las manos a los bolsillos de mi pantalón, entonces noté algo, el dinero no estaba, OMG!

¡¡¡el dinero!!!!
De inmediato busqué en los bolsillos traseros, en la sudadera, hasta en los tenis, pero sabía perfectamente que todo eso era inútil porque el dinero (dos billetes de 200) según recordaba lo había metido en el bolsillo derecho, y si no estaba ahí lo más probable era que se hubiera caido en el camino ¿pero cómo? No pudo haberse salido solo, así sin más.
Entonces me puse a recapitular desde el momento en que mi mamá me había dado los 400 pesos (sí, eso era lo peor, el dinero era de ella, no mio) o sea unos minutos antes de salir de casa. Mientras recorría de regreso el mismo camino por el que había llegado con la esperanza de encontrarme los dos billetitos abrazaditos como los recordaba, por ahí intactos, lo cual era bastante inocente (por no decir estúpido) de mi parte, trataba de recordar paso a paso todo lo que hice desde que salí de casa, algo que me diera una pista, entonces lo recordé, mi celular, claro, cómo no lo había pensado antes, llevaba el celular en el mismo bolsillos que llevaba el dinero, mi celular había sonado, seguramente cuando lo saqué el dinero se salió del bolsillo y se cayó. Fui al lugar donde había ocurrido eso, pero por supuesto no había nada. Ahora venía la peor parte, decirle a mamá lo que pasó. Me degollaría, sin duda, y mis restos se los daría a los animales carroñeros.
Para mi sorpresa mi mamá reaccionó de una manera bastante tranquila, ni siquiera se molestó conmigo, lo cual me hizo sentir aún peor -vamos, tortúrame, dime que soy una descuidada, que me dejarás una semana sin comer, regáñame!!!
Pero no, nada, seguramente era parte de su malévolo plan, era tortura psicológica, mi castigo por ser tan distraida.
Todos en casa pronto ya sabían de mi chistecito.
Mi hermano: ¿perdiste 400 pesos? pero que pe...dazo de animal eres eh
Mi cuñada:¿en serio perdiste el dinero? tenías que ser tu...
-ya, ya no? con un carajo no fue a propósito.
Al día siguiente (o sea ayer) ya no me molestaron por lo del dinero (menos mal).
El día transcurrió con normalidad, en la tarde salí con Ruli, lo acompañé a comprar unas cosas. Como de costumbre llevaba mi memoria USB en mi chamarra, siempre la llevaba a todas partes. Cuando llegué a casa tomé un poco de jugo, preparé un sandwich y me puse a ver tv en la sala, después fui al café internet, y estando ahí descubrí que mi memoria había desaparecido.
En la pu&%@ ma*#$ pero qué coño me pasa?

El tipo que estaba sentado al lado me mira sacado de onda, otro más entra en ese momento diciendo "buenas noches" de lo más sonriente.
Pienso ¿que carajo tienen de buenas pelmazo?
Salí del lugar hecha un energúmeno.

Llegué a casa a buscar la memoria hasta en la cocina pero no estaba.
Es increible cómo esa cosita tan pequeña podía ponerme así.
Estaba furiosa, cómo podía ser tan descuidada, y no era la memoria en sí lo que me dolía haber perdido, sino la información que tenía en ella, documentos, canciones, fotos, que aún no guardaba en mi PC.
Me fui a la cama, pataleé, me odié por ser tan despistada y poco cuidadosa, proferí maldiciones al aire y después del berrinche decidí que no tenía caso, a todos se nos pierden cosas, ya me tocaba...
¿a quién engaño? Con una ch%&@*, me recontra ca¨Ç*%, me empu¨^[€~¬
grrr